Faltan solo dos meses para la PAES Regular, cuya rendición está programada para el 30 de noviembre y los días siguientes. Con un tiempo limitado de apenas nueve semanas, es crucial que los estudiantes enfoquen su energía en preparar una estrategia de estudio efectiva. En este contexto, el enfoque no debe centrarse solamente en estudiar más horas, sino en identificar y priorizar las áreas que necesitan atención. Por lo tanto, es fundamental establecer un diagnóstico preciso de las materias que se dominan y aquellas que requieren más práctica para llegar a la prueba bien preparados.
Un paso clave en la preparación para la PAES es revisar la Oferta Definitiva de Carreras, Vacantes y Ponderaciones que se publicó el 24 de septiembre. Esta herramienta permite a los estudiantes saber qué peso tienen las diferentes asignaturas en el puntaje de admisión para las carreras y universidades que les interesan. Determinar cuáles son las pruebas obligatorias y electivas para cada carrera ayuda a los postulantes a distribuir su tiempo de estudio de manera más efectiva, enfocándose en aquellas asignaturas que tendrán un mayor impacto en su desempeño.
Con las semanas restantes, es recomendable dividir el plan de estudio en etapas. Las primeras semanas deben dedicarse a revisar los temarios oficiales y realizar un diagnóstico sobre cuáles son los contenidos que necesitan refuerzo. A continuación, en las semanas intermedias, se pueden abordar las brechas identificadas mediante ejercicios prácticos y preguntas. Por último, las últimas semanas sirve para realizar ensayos, lo que ayudará a simular las condiciones de la prueba y a ajustar tiempos de respuesta, asegurando que los estudiantes se sientan cómodos y confiados en su preparación.
El estudio activo es fundamental. La mera relectura de los contenidos no asegura el aprendizaje efectivo. Según estudios de psicología cognitiva, las mejores estrategias incluyen la práctica de recuperación, que consiste en intentar recordar los conceptos y resolver problemas sin consultar los apuntes. Este tipo de estudio no solo fortalece la memoria sino que también favorece la conexión con conocimientos previos, lo que puede facilitar la asimilación de la información nueva.
Finalmente, ensayar es una técnica clave que beneficia tanto la lógica del examen como el nivel de conocimiento de los estudiantes. La práctica de ensayos permite verificar lo que se puede resolver sin ayuda y detectar errores recurrentes. Al revisar las respuestas incorrectas, es importante distinguir entre problemas de comprensión y dificultades de tiempo. Las herramientas proporcionadas por el DEMRE, como temarios y pruebas previas, son esenciales para familiarizarse con el formato de las preguntas, aumentando significativamente las posibilidades de éxito en la PAES.







