El presidente de Chile, Gabriel Boric, ha renovado sus críticas hacia el gobierno israelí tras la circulación de impactantes videos que documentan el momento en que soldados israelíes disparan a un niño palestino, provocando su muerte por desangramiento. La víctima ha sido identificada como Jad Jadallah, un adolescente de apenas 14 años, y los incidentes se registraron en noviembre de 2025 en un campo de refugiados de la Cisjordania ocupada. Este hecho ha generado una intensa reacción en el ámbito internacional, donde organizaciones de derechos humanos han clamado por una investigación exhaustiva y justicia para el menor.
Los reportes provenientes de medios como BBC Mundo detallen que, luego del ataque, Jadallah yacía tendido en un callejón mientras los soldados israelíes establecieron un cordón de seguridad a su alrededor. Lo más alarmante fue que impidieron el acceso de dos ambulancias palestinas que intentaban llegar al joven para brindarle asistencia médica. Esta acción ha sido interpretada como una violación grave del derecho humanitario internacional, que establece el deber de proteger a los heridos y permitir su acceso a servicios médicos.
En su cuenta de X, Boric no escatimó en calificativos al referirse al accionar del gobierno israelí, describiéndolo como «asesinos y criminales». Con firmeza, el mandatario chileno afirmó que el régimen de Netanyahu continúa perpetrando actos violentos contra la población infantil en Palestina, lo que pone bajo la lupa la situación de derechos humanos en la región. La indignación expresada por Boric refleja no solo su postura personal, sino también un creciente descontento en la comunidad internacional respecto a las políticas agresivas de Israel en los territorios ocupados.
Además de condenar los hechos, Boric expresó su compromiso de hacer todo lo posible para que los responsables de tales crímenes enfrenten la justicia, señalando que «mientras vivamos, haremos todo lo que esté a nuestro alcance». Estas declaraciones apuntan a un enfoque más activo por parte de su gobierno en el impulso de una agenda que busque defender los derechos humanos y buscar justicia para las víctimas de violencia en la región. La historia, según Boric, los juzgará, reforzando la idea de que las acciones de hoy tendrán repercusiones en el futuro.
La lamentable muerte de Jad Jadallah ha reavivado el debate global sobre el conflicto israelí-palestino y la obligación de la comunidad internacional de actuar ante tales violaciones. A medida que se desarrollan las tensiones en los territorios ocupados, el llamado de Boric a la justicia parece resonar no solo en Chile, sino en diversas naciones que están comenzando a cuestionar las políticas de ocupación y las acciones militares desmedidas en el contexto del conflicto. El clamor por la paz y el respeto a los derechos humanos continúa siendo fundamental en estos tiempos difíciles.







