La Corte Suprema de Chile ha emitido una decisión significativa al respaldar la continuidad del cobro de deudas asociadas al Crédito con Aval del Estado (CAE), dejando sin efecto tres fallos anteriores de la Corte de Apelaciones de Arica que habían favorecido a los deudores. Esta sentencia se produce en un contexto donde se busca garantizar la gestión de cobro de créditos educativos, lo que ha suscitado diversas opiniones entre los sectores afectados. Al rechazar los recursos de protección interpuestos por los deudores, la Corte reafirma su postura sobre la legalidad de las acciones llevadas a cabo por la Tesorería General de la República (TGR), asegurando que estas se realizan conforme al marco normativo vigente.
El caso en cuestión involucra a varios deudores que habían presentado recursos de protección para intentar frenar las gestiones de cobranza iniciadas por la TGR, argumentando una posible vulneración de sus derechos. Sin embargo, la Corte Suprema ha considerado que la TGR actúa dentro del marco legal, apoyando su derecho a recuperar las deudas fiscales a través de procesos judiciales establecidos. Este desenlace marca una clara posición de la Corte respecto a la importancia de mantener los mecanismos de cobranza para asegurar el cumplimiento de las obligaciones de los deudores con el Estado.
Juan Pablo Marras, jefe de la División Jurídica de la TGR, expresó que esta decisión judicial elimina la incertidumbre en torno a la legalidad del actuar de la institución en el proceso de cobranza de deudas del CAE. «Los fallos ratifican la interpretación legal de la Tesorería y respaldan nuestras facultades para la cobranza judicial de estos créditos fiscales», manifestó Marras. Además, subrayó que con esta sentencia, se cierra la discusión sobre la constitucionalidad de las acciones de la TGR, brindando un alivio a quienes se encuentran en la gestión de cobros.
El avance en este ámbito es particularmente relevante teniendo en cuenta que muchos estudiantes y egresados han estado enfrentando dificultades económicas significativas, provocadas en parte por las deudas acumuladas bajo el CAE. La decisión de la Corte Suprema puede influir en el comportamiento de los deudores, quienes pueden verse motivados a regularizar su situación ante la clara postura de la justicia sobre el proceso de cobranza. No obstante, también se han levantado voces críticas que sugieren la necesidad de revisar las condiciones de financiación y la accesibilidad de estos créditos para evitar situaciones de sobreendeudamiento entre los jóvenes.
Finalmente, es importante señalar que el debate sobre el CAE y su régimen de cobro ha generado un panorama complejo en el ámbito educativo y social chileno, donde las expectativas de los jóvenes estudiantes se ven afectadas por una solución legal que prioriza el cobro sobre la asistencia a los deudores. La TGR continuará con su labor de cobranza, y será vital observar cómo esto influye en la economía de los deudores a largo plazo y qué cambios podrían surgir en las políticas públicas respecto a la deuda educativa.




