La marcha estudiantil que tuvo lugar hoy en Santiago, convocada por diversas agrupaciones como la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (Aces) y la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), atrajo la atención de miles de jóvenes que buscan manifestar su descontento con las recientes reformas del gobierno. Estas organizaciones denunciaron que las medidas implementadas, que incluyen ajustes en la gratuidad educativa y el aumento de los precios del combustible, afectan gravemente la calidad de vida y educación de los chilenos. La movilización comenzó puntualmente al mediodía, demostrando la creciente frustración de los estudiantes frente a un sistema que sienten no está a su favor.
Desde primeras horas, la presencia policial se hizo notar en las calles de Santiago, especialmente en las cercanías de las estaciones del Metro, donde el acceso fue cerrado como medida preventiva ante la afluencia masiva de estudiantes. A medida que la marcha avanzaba hacia la sede del Congreso, los desvíos de tránsito comenzaron a causar congestión en el centro de la capital. La organización de la movilización fue clara y pacífica en sus intenciones; sin embargo, la tensión aumentó cuando se reportaron incidentes aislados, provocados por un grupo de encapuchados que lanzaron objetos contra las fuerzas de seguridad.
Las fuerzas de Carabineros, en respuesta a estos incidentes, activaron el carro lanza aguas y utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes. A pesar de este intento de controlar la situación, los estudiantes mantuvieron su postura y continuaron su marcha hacia la Plaza Baquedano. En esta icónica ubicación, algunos manifestantes hicieron frente a las barreras de seguridad, rompiendo parte de la protección que rodea la emblemática estatua del lugar, lo que intensificó aún más la tensión entre las fuerzas del orden y los asistentes a la manifestación.
A lo largo de la jornada, las redes sociales se llenaron de imágenes y videos que reflejaron la situación, mostrando tanto la movilización estudiantil como la respuesta policial. En paralelo, Metro de Santiago emitió un comunicado informando que varias estaciones de la Línea 1 estarían cerradas, manteniendo así la seguridad de los usuarios y el orden público. Hacia el final de la tarde, la estación Baquedano continuaba cerrada al público, mientras que el resto de la red comenzaba a operar con normalidad.
La movilización de hoy es solo un capítulo más en la creciente ola de protestas estudiantiles en Chile, que busca no solo visibilizar sus demandas, sino también generar un cambio real en el sistema educativo y en las políticas públicas que afectan a la juventud. Organizaciones como Aces y Confech continúan abogando por una educación accesible y de calidad, enfatizando que las últimas decisiones gubernamentales están en conflicto con estos principios fundamentales. A medida que el día avanza, se espera que las reacciones y las evaluaciones sobre la jornada de protestas sigan fluyendo tanto de autoridades como de los propios estudiantes.






