Alexander Zverev ha hecho historia al alcanzar el número 1 del ranking ATP tras su victoria sobre Tallon Griekspoor en la segunda ronda del ATP de Viena. Con este resultado, el tenista alemán no solo se coloca en la cima de la clasificación, sino que también supera a Jannik Sinner, quien por motivos de salud tuvo que poner fin anticipadamente a su temporada. Este hito, que será oficializado este lunes por la ATP, coloca a Zverev como el segundo jugador más veterano en alcanzar esta posición, sólo detrás del australiano John Newcombe, que logró el primer puesto a los 30 años en 1974. La carrera de Zverev, con 29 años y seis meses, refleja la consistencia y dedicación que ha tenido a lo largo de su trayectoria.
La temporada 2026 ha sido un año destacado para Zverev, quien ha logrado triunfar en dos torneos de Grand Slam: Roland Garros y el US Open. Además, fue finalista en Wimbledon y alcanzó las semifinales en el Abierto de Australia, consolidando así su posición como uno de los mejores tenistas del circuito. Su rendimiento brillante en el Masters 1000 de Madrid y otros torneos, sumando más de 50 victorias en la temporada, ha sido fundamental para alcanzar el número uno del mundo, un objetivo que siempre había anhelado en su carrera. Este desempeño lo convierte en el segundo alemán en llegar a la cima del ranking, siguiendo los pasos del legendario Boris Becker.
En una reciente declaración, Zverev expresó sus sentimientos tras alcanzar este importante hito: «Es una sensación especial, es distinto a ganar un torneo, es diferente a tener éxito una vez. Tienes que ser muy consistente y mostrar un buen nivel a lo largo de todo el año para llegar aquí.» Sus palabras reflejan la humildad y el reconocimiento del esfuerzo requerido para mantenerse en la élite del tenis mundial, donde la competencia se intensifica cada año.
Además de su felicidad por ser el número uno, Zverev señala que esta sensación es un tanto extraña, ya que tiene que continuar su rutina de entrenamiento y preparación inevitablemente, a diferencia de aquellos momentos en que se celebra un triunfo al finalizar un torneo. «Aún así, es una sensación algo extraña, porque sé que este viernes tengo que saltar de nuevo a la pista», subrayó Zverev, enfatizando el compromiso y la disciplina que requiere competir al más alto nivel. Este enfoque muestra su dedicación al deporte y su deseo de seguir alcanzando nuevas metas.
Finalmente, Zverev concluyó reflexionando sobre su trayectoria y los logros alcanzados en la temporada: «Todo el año ha sido algo muy especial. He alcanzado muchos de mis grandes sueños. Ser número uno del mundo, claro, es la guinda del pastel.» Su historia es un ejemplo inspirador para todos los jóvenes tenistas y una prueba de que con trabajo duro y determinación, se pueden superar los límites y alcanzar grandes sueños en el deporte.







