En Chile, la confianza en la inteligencia artificial (IA) para la gestión de las finanzas personales ha alcanzado niveles notables, con dos de cada tres ciudadanos mostrando disposición hacia estas herramientas, según un reciente estudio realizado por Experian. Este análisis revela que el 66% de los encuestados utiliza las recomendaciones de la IA como complemento a su propio criterio, lo que demuestra un enfoque equilibrado entre la tecnología y la toma de decisiones individuales. A pesar del creciente uso de estas herramientas, los chilenos parecen priorizar su autonomía en cuestiones financieras, lo que sugiere que la IA se considera más como un asesor que como un decisor.
El informe también destaca que un asombroso 80% de los participantes en la encuesta cree que la IA debería ser una herramienta que complemente el juicio humano, en lugar de sustituirlo completamente. Esto se refleja en la actitud cautelosa de los usuarios, especialmente en decisiones que tienen un impacto significativo en sus finanzas, lo que denota un enfoque reservado frente a las recomendaciones de IA en cuestiones tan delicadas como la aprobación de créditos. Esta realidad evidencia que, aunque se reconozcan las ventajas de la tecnología, el escepticismo persiste en áreas críticas de decisión.
En cuanto a las funciones específicas que los chilenos confían a la IA, el 54% de los encuestados la utiliza para establecer alertas y recordatorios financieros, mientras que el 51% opta por estas herramientas para organizar y entender mejor sus finanzas personales. Adicionalmente, un 48% recurre a la inteligencia artificial para detectar posibles fraudes y suplantaciones de identidad. Gustavo Kosel, Head of Sales & Business Consultancy de Experian, señaló que los resultados indican que los ciudadanos buscan que la IA les asista a tomar decisiones financieras más informadas, en lugar de delegar completamente esta responsabilidad.
A pesar de los beneficios asociados al uso de la IA, la confianza disminuye considerablemente cuando se trata de decisiones crediticias. Tan solo un 34% de los encuestados se siente cómodo utilizando la IA para aprobar o rechazar créditos, en comparación con el 46% que confía en sus recomendaciones generales sobre productos financieros. Esto representa una diferencia clave, que subraya la importancia de la confianza y la seguridad en la información utilizada por estas tecnologías. Los entrevistados destacaron que la aceleración en los procesos y la personalización que la IA puede ofrecer son beneficios deseables.
Desde Experian, se propone que la adopción responsable de la inteligencia artificial debe avanzar de la mano con principios de transparencia y acceso a datos confiables y de calidad. Kosel enfatiza que, aunque la IA tiene el potencial de ofrecer nuevas oportunidades para mejorar la gestión financiera personal, es crucial que la información que alimenta estos sistemas sea precisa y pertinente. Solo así, se podrá asegurar que la tecnología mantenga como prioridad la capacidad de decisión de los usuarios, permitiendo que la inteligencia artificial actúe como un verdadero aliado en su camino hacia una gestión financiera más efectiva.







