El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, se pronunció recientemente sobre las críticas recibidas por parte de la oposición en relación a la **rebaja del impuesto corporativo** del 27% al 22%, destacando que no hay lugar para la «pillería» en las acciones del gobierno. Esta reducción se da en el marco de la discusión del proyecto de Ley de Reconstrucción, donde se esperaba una disminución del impuesto al 23%, pero que la administración de Quiroz ha decidido que sea aún más ambiciosa. Durante una rueda de prensa, el ministro reafirmó su intención de dialogar con los senadores del Partido Por la Democracia (PPD) para alcanzar un consenso sobre la propuesta tributaria.
Las declaraciones de Quiroz surgen en respuesta a los cuestionamientos del senador Ricardo Celis, quien había advertido que sin cambios en la indicación, no podría existir un acuerdo. Quiroz, en su defensa, señaló que ya había establecido previamente un acuerdo con el bloque de oposición sobre la invariabilidad tributaria, que incluía una tasa mayor de 1,5 puntos. El ministro se mostró optimista al afirmar: «Vamos a conversar con ellos de nuevo, de buena fe. Nosotros siempre con las cartas arriba de la mesa», lo que sugiere una apertura al diálogo y la búsqueda de soluciones mutuamente aceptables.
Al detallar las razones detrás de la rebaja impositiva, Quiroz argumentó que la eliminación de un crédito al empleo formal ha permitido mejorar la competitividad tributaria, generando un espacio fiscal adicional de aproximadamente 900 millones de dólares. Esta estrategia, según el ministro, busca conjugar los objetivos de competitividad y prudencia fiscal. «Cumplimos los dos objetivos de mejor modo, siendo más competitivos tributariamente y también siendo muy prudentes fiscalmente», enfatizó Quiroz, sugiriendo que la medida tiene como fin último la sostenibilidad económica del país.
Ante la posibilidad de retomar conversaciones con el Partido Socialista, Quiroz dejó claro que el gobierno no ha cerrado las puertas al diálogo. «Nunca, nunca hemos descartado ni vamos a descartar ningún diálogo», afirmó, reafirmando la disposición del Ejecutivo de trabajar en conjunto con todos los sectores políticos. Este enfoque podría ser crucial en el contexto actual, donde las decisiones fiscales son más relevantes que nunca debido a la crisis económica generada por la pandemia.
Finalmente, el ministro Quiroz desestimó las acusaciones de que la indicación de la rebaja del impuesto corporativo se realizó con segundas intenciones o en un momento inoportuno. «No hay ninguna pillería», subrayó, en respuesta a los detractores que han tildado la acción de medidas oportunistas. Con el compromiso de diálogo abierto y una postura proactiva en la reducción de impuestos, Quiroz busca cimentar una relación más constructiva con la oposición, a pesar de las tensiones existentes en el proceso legislativo.







