La selección chilena de hockey césped, conocida como Las Diablas, consumó una dolorosa derrota ante el equipo de Sudáfrica, cayendo 3-2 en un partido que marcó el cierre de la segunda fase del Mundial. A pesar de haber comenzado con una ventaja temprana gracias a un gol de Fernanda Arrieta en el primer cuarto, el equipo no pudo sostener la ventaja, sufriendo su tercera derrota en igual número de encuentros, y finalizando la fase sin sumar ningún punto. Esta situación ha generado desilusión entre los aficionados chilenos, quienes esperaban una mejor actuación tras lo que fue el Mundial de 2022 en Amstelveen.
El encuentro frente a Sudáfrica evidenció una vez más las dificultades que enfrentó el conjunto chileno durante toda el torneo. Tras el gol inicial, el equipo africano reaccionó rápidamente, con Edith Molikoe igualando el marcador en el segundo cuarto, lo que evidenció la capacidad competitiva del adversario. A pesar de retomar nuevamente el partido con un esfuerzo final, la respuesta de Simone Avelli no fue suficiente para cambiar el rumbo del encuentro, lo que dejó a Las Diablas en el fondo del Grupo G, junto a competidores como Inglaterra y Japón.
La eliminación de la lucha por los puestos de clasificación ha llevado a Las Diablas a ocuparse de las posiciones inferiores en la tabla. Sin poder replicar su desempeño del pasado mundial, donde lograron un 13° puesto, el próximo desafío del equipo será definir si ocupan el 15° o 16° lugar del torneo. Esto refleja un amargo retroceso en comparación con sus actuaciones previas y ha generado un llamado a la reflexión sobre el futuro del hockey césped femenino en Chile.
En su próximo encuentro, Las Diablas se enfrentarán al cuarto clasificado de un competido Grupo H, que incluye selecciones de renombre como Estados Unidos y Nueva Zelanda. A la espera de la confirmación oficial, la fase final del torneo promete ser decisiva, aunque ya sin mucho en juego, dejando a la selección chilena como un actor en busca de su dignidad deportiva más que de un título. La fecha programada para este último match es el 27 de agosto a las 5 horas de Chile.
A medida que el torneo avanza, y con la competencia en su punto más alto, el desempeño de Las Diablas tendrá que servir como aprendizaje para futuras competencias. Si bien el resultado del Mundial ha dejado un sabor amargo, se vislumbra la necesidad de implementar nuevas estrategias en el hockey césped femenino chileno, con el objetivo de elevar el nivel competitivo y, sobre todo, recuperar la confianza de un equipo y una afición que esperaba otra cosa de su selección en este certamen mundial.







