El pasado lunes, el centro de Santiago se llenó de vida y de voces en una multitudinaria marcha feminista que reunió a miles de personas en rechazo al controvertido proyecto denominado “Escucha su corazón”. Esta movilización se articuló en un contexto donde las demandas por derechos de las mujeres han cobrado fuerza, marcando un claro mensaje de disconformidad con iniciativas legislativas que, según los manifestantes, ponen en riesgo los logros alcanzados en años de lucha. La marcha, convocada por diversas organizaciones feministas, busca no solo visibilizar este proyecto específico, sino también reafirmar el compromiso colectivo por la igualdad de género y el respeto de los derechos humanos en el país.
Los asistentes a la marcha desbordaron las calles principales del centro, ondeando pancartas y gritando consignas que resonaban con el eco de la indignación. «Queremos que se escuchen nuestras voces y nuestras necesidades», exclamó una de las organizadoras, mientras el grupo se unía en una sinfonía de reclamos. La consigna “Nuestro cuerpo, nuestras decisiones” se escuchó con fuerza, destacando la urgencia de que las políticas públicas reflejen las verdaderas inquietudes y derechos de las mujeres. Esta manifestación no solo sirvió de plataforma para abogar por el rechazo al proyecto “Escucha su corazón”, sino también para visibilizar la lucha continua por la equidad en ámbitos como la salud, la educación y el trabajo.
Entre las consignas y el fervor de la protesta, las participantes también hicieron un hincapié importante en las consecuencias directas de la violencia de género, creando un espacio para la reflexión sobre este grave problema social. Representantes de diversas asociaciones tomaron la palabra para recordar que las y los asistentes a la marcha no solo luchan por sus derechos, sino también por las vidas de millones de mujeres que han sufrido en silencio. Con cada discurso, se consolidó un mensaje de unidad y solidaridad, haciendo eco del profundo deseo de provocar un cambio real ante la falta de atención a sus demandas por parte de las autoridades.
El evento no solo fue un punto de encuentro para la reivindicación de los derechos de las mujeres, sino que también se transformó en una celebración cultural. Intervenciones artísticas y performances destacaron la riqueza de la diversidad feminista, incorporando a grupos diversos que, a través de la música y el arte, compartieron su visión sobre la igualdad. Las artistas presentes unieron sus voces para crear un ambiente de esperanza y resistencia, haciendo que el centro de Santiago pulsara al ritmo de la lucha por la justicia y el respeto hacia todas las identidades.
A medida que la marcha avanzaba, las líderes expresaron la importancia de mantener la alerta y la movilización ante cualquier intento de retroceso en los derechos logrados. «La lucha no se detiene aquí», enfatizaron, instando a los asistentes a continuar organizándose y a no permitir que iniciativas como “Escucha su corazón” desdibujen los avances en la defensa de los derechos de las mujeres. Con un llamado claro a la acción, la multitud se despidió con la promesa de seguir luchando por un futuro donde las voces de las mujeres no solo sean escuchadas, sino que sean consideradas en el diseño y ejecución de todas las políticas públicas.





