Las autoridades de Nepal han elevado la cifra de muertos por las inundaciones devastadoras que azotaron el país el miércoles pasado. En la madrugada de este viernes, se reportaron casi 470 víctimas mortales, sumando un total de 469 decesos, según información divulgada por la policía nepalí a través de sus cuentas en redes sociales. Estas inundaciones fueron causadas por la fuerte crecida del río Bhotekoshi en el distrito montañoso de Rasuwa, cercano a la frontera con Tíbet, en China.
La mayoría de los cuerpos recuperados fueron hallados en los distritos de Chitwan y Nawalparasi, donde las operaciones de rescate continúan para encontrar más víctimas. En un esfuerzo constante por brindar ayuda, las autoridades nepalíes han implicado a varios equipos de rescate en la búsqueda y recuperación de los desaparecidos, mientras que los esfuerzos de asistencia humanitaria se están concentrando en las regiones más afectadas.
Además de la tragedia del número de fallecidos, el informe oficial señala que un total de 1.545 personas han sido rescatadas con heridas de diversa gravedad. La mayor parte de los heridos se registra entre los distritos de Nuwakit y Rasuwa, donde un gran número de viviendas y infraestructuras han quedado devastadas. La situación en estas áreas es preocupante, ya que la emergencia sanitaria y la necesidad de asistencia médica son críticas.
Las autoridades también han reportado que 28 agentes de la policía están desaparecidos, lo que añade una capa adicional de angustia a la crisis. Con casi 4.350 efectivos de seguridad desplegados en las zonas afectadas, se están tomando medidas para garantizar la seguridad y la coordinación de las operaciones de rescate, a pesar de las difíciles condiciones que enfrenta el personal sobre el terreno.
Por su parte, la Autoridad Nacional de Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres concuerda con el balance de fallecidos y ha mantenido la cifra de desaparecidos en 977, un número alarmante que incluye a 517 extranjeros. Las autoridades continúan evaluando la magnitud de la catástrofe, mientras que se organizan esfuerzos para atender las necesidades más urgentes de la población afectada y para restablecer el orden en la región.







