Columbus Crew vivió un desenlace amargo en la final de la US Open Cup al perder ante St. Louis City SC en una emocionante tanda de penales que dejó al equipo sin la oportunidad de llevarse el codiciado trofeo. El partido, que se llevó a cabo en el ScottsMiracle-Gro Field de Ohio, culminó con un empate 0-0 tras 120 minutos de intensa acción, lo que llevó a la definición desde el punto penal. La tensión fue palpable en cada tiro, y aunque el atacante chileno Gonzalo Tapia logró convertir su penal, no fue suficiente para evitar la derrota de su equipo.
El encuentro de la final fue un duro desafío para Columbus Crew, que apenas logró perforar la defensa del equipo rival, a pesar de los esfuerzos colectivos. Tapia, que había destacado en el partido previo contra Cincinnati, donde contribuyó con un gol y una asistencia, comenzó el duelo desde la banca de suplentes. Su ingreso al terreno de juego a los 68 minutos fue un intento de refrescar la ofensiva, pero el equipo no pudo concretar sus oportunidades contra el arquero Roman Bürki, quien se mantuvo imbatible a lo largo del encuentro.
La definición por penales fue decisiva y cruel para Columbus. St. Louis City SC mostró una ejecución impecable convirtiendo todos sus lanzamientos, mientras que el Crew se encontró con un tropiezo temprano al errar su primer penal. A pesar de que Tapia y sus compañeros Malte Amundsen y Andrés Herrera lograron anotar, el fallo de Santiago Rodríguez marcó la diferencia y selló el destino del equipo, culminando con un marcador de 5-3 a favor de St. Louis.
Con esta derrota, Columbus Crew se queda sin la posibilidad de conseguir su segundo título en la US Open Cup desde que lo levantó por primera vez en 2002. La frustración es palpable en el seno del club, que había llegado a la final con la esperanza de revivir viejos tiempos y sumar un nuevo trofeo a su historial. Este resultado marca un hito en la temporada, dejando a los jugadores y aficionados a reflexionar sobre lo que pudo haber sido.
Por su parte, St. Louis City SC celebra su primer trofeo de la historia, un logro que no solo les asegura un lugar relevante en la Concachampions, sino que también representa un impulso moral para un club que ha tenido un buen desempeño en su temporada inaugural. La victoria en la Open Cup no solo es un triunfo en el campo de juego, sino un testimonio del crecimiento y el potencial del equipo, mientras Columbus Crew deberá hacer ajustes y prepararse para seguir compitiendo en la MLS.







