Las ganancias del sistema bancario chileno alcanzaron un total cercano a los US$4.700 millones hasta septiembre de 2026, lo que representa un crecimiento real del 2,78% en comparación con el mes anterior. Según el informe proporcionado por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), esta notable mejora en las utilidades se atribuye principalmente a un aumento significativo en el margen de intereses y reajustes. Estos factores, que son esenciales para la rentabilidad de las instituciones financieras, han influido favorablemente en el desempeño general del sector, aunque también se ha notado un aumento en los gastos relacionados con pérdidas crediticias.
Además de las ganancias crecientes, la CMF reportó que el ingreso neto por comisiones también impulsó las utilidades hacia arriba, a pesar de que los costos generales asociados a otras actividades operativas aumentaron. Aun así, los indicadores de rentabilidad no mostraron señales de mejora, el Retorno sobre Patrimonio Promedio (ROAE) se redujo a un 15,07%, mientras que el Retorno sobre Activos Promedio (ROAA) se mantuvo en un 1,34%. Estos números reflejan un contexto que, aunque es positivo, también presenta tensiones en la gestión de riesgo y rentabilidad.
En el ámbito de las colocaciones, al cierre de septiembre, el sistema bancario registró un crecimiento real del 0,93% en un año, alcanzando un total de US$297.749 millones. Este incremento fue impulsado principalmente por la cartera comercial, que experimentó un aumento del 1,57% en el mismo periodo. No obstante, la CMF advierte que la actividad en el sector de consumo refleja una tendencia a la baja, hecho que podría impactar en el comportamiento futuro del mercado crediticio y, por ende, de las instituciones financieras.
Los indicadores de riesgo de crédito también mostraron una tendencia mayoritariamente descendente, destacando la reducción de la tasa de provisiones al 2,49% en comparación con el 2,51% registrado en agosto. Sin embargo, la tasa de morosidad de 90 días o más incrementó ligeramente, alcanzando el 2,36%. Estas cifras sugieren que, aunque algunas áreas del sector bancario están mostrando señales de recuperación y crecimiento, todavía persisten ciertos niveles de riesgo que deben ser monitoreados de cerca por los responsables regulatorios y las propias instituciones.
En resumen, el panorama del sistema bancario en Chile a septiembre de 2026 se caracteriza por un crecimiento en las ganancias y colocaciones, acompañado de retos en los indicadores de rentabilidad y riesgo. La combinación de un margen de intereses más amplio y un incremento en comisiones ha favorecido a las utilidades, pero la creciente preocupación por morosidad y pérdidas crediticias pone en alerta a los analistas. Es crucial que los bancos mantengan una gestión prudente mientras navegan por esta fase de recuperación, asegurando su estabilidad en el largo plazo.







