Durante la reciente jornada de Eila 2026, se resaltó la importancia de la gradualidad en la implementación del Sistema de Finanzas Abiertas (SFA) en Chile, un tema que captó la atención de numerosos representantes del sector asegurador. Alejandro Alzérreca, presidente de la Asociación de Aseguradores de Chile (AACh), enfatizó que la fase de gradualidad debería ser concebida con un enfoque tipo MVP (producto mínimo viable). Esta perspectiva sugiere que el sector asegurador debería comenzar a implementar el sistema en áreas menos complejas antes de escalar a otros segmentos. La idea es aprender y corregir a medida que avanza el proceso, asegurando que la tecnología se adapte eficazmente a las necesidades del mercado antes de una implementación masiva.
Claudia Sotelo, jefa del Centro de Innovación Financiera de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), por su parte, destacó que la gradualidad debe incluir la colaboración activa entre el regulador y la industria. En sus declaraciones, enfatizó que no solo se deben presentar reglas, sino que se requiere construir un marco robusto en conjunto con los actores clave del sector. Sotelo añadió que es fundamental garantizar la interoperabilidad y la seguridad en un sistema que persigue fomentar la competencia en el mercado financiero.
La proyección de costos para implementar el SFA también fue un tema crucial. Según la AACh, la implementación del sistema podría implicar una inversión cercana a los 90 millones de dólares en los primeros tres años. Esto plantea la necesidad de que el sistema no solo sea seguro y esté a la vanguardia tecnológica, sino que también logre un uso efectivo por parte de los usuarios. Alzérreca subrayó que una infraestructura sofisticada que no sea adoptada por el público no tendrá el impacto deseado, instando a que la discusión sobre inclusión y competencia se fortifique en torno a la adopción de estas tecnologías.
Alfonso Maira, cofundador y CEO de Floid, destacó otro aspecto importante: la confianza del usuario en compartir su información. Maira argumentó que para que los consumidores estén dispuestos a participar en este nuevo sistema, necesitan claridad sobre cómo se usarán sus datos y qué control tendrán sobre ellos. La transparencia se convierte, por tanto, en un elemento clave para asegurar la aceptación del SFA por parte de los usuarios.
Finalmente, Rodrigo Labbé, presidente de InsurteChile, mencionó la necesidad de que los datos disponibles en el SFA no solo permitan una comparación de precios, sino que faciliten la generación de propuestas de valor diferenciadas. Hizo un llamado a la industria para que sea proactiva y busque desarrollar casos de uso concretos que maximicen los beneficios del sistema. Según Bertin, presidente de la Alianza Insurtech Panamericana, el verdadero desafío es que el SFA no solo cumpla con las normativas, sino que se convierta en una apuesta valiosa para el país y el mercado, promoviendo un progreso sostenible en el sector asegurador.







