En un espectáculo vibrante que se llevó a cabo en el emblemático Estadio Maracaná, Estudiantes de La Plata logró avanzar a la final de la Copa Libertadores 2026 tras un emocionante encuentro ante Flamengo. A pesar de jugar casi todo el segundo tiempo con un jugador menos, el equipo argentino demostró su mística copera, empujando el encuentro a una tanda de penales en la que emergió la figura del arquero Fernando Muslera. Esta victoria no solo simboliza la grandeza histórica de Estudiantes en el torneo, sino que también marca un hito importante en su camino hacia la final, programada para el 28 de noviembre contra Palmeiras en el Estadio Centenario de Montevideo.
El encuentro se presentaba como una prueba de titanes, dado que ambos equipos habían empatado sin goles en el partido de ida, dejando la serie completamente abierta. Flamengo, que contaba con la ventaja de ser el equipo local, parecía el favorito al inicio del partido, pero Estudiantes había demostrado tener capacidad para sorprender en Brasil al haber eliminado previamente a Corinthians. La primera mitad fue intensa, con Flamengo buscando constantemente el gol, pero sin lograr concretar las oportunidades que surgieron, mientras que el juego físico llevó a una serie de decisiones arbitrales cuestionables que favorecieron al equipo argentino.
A medida que avanzaba el segundo tiempo, la situación se tornó complicada para Estudiantes tras la expulsión de Baltasar Rodríguez, que dejó a los argentinos con diez jugadores. Sin embargo, el equipo no se dejó llevar por la desesperación, sino que reforzó su defensa y se reagrupó para evitar las embestidas del Flamengo. La táctica defensiva del ‘Pincha’ fue fundamental, logrando frustrar los intentos de anotar del elenco local que, a pesar de tener el control del balón, no pudo desatascar una defensa bien organizada y resguardada por Muslera, que se convirtió en un muro inquebrantable.
Los 90 minutos reglamentarios culminaron con un empate 0-0, lo que llevó a la tan esperada tanda de penales. En esta instancia decisiva, Fernando Muslera brilló al detener tres remates, convirtiéndose en el héroe de la noche y reafirmando su estatus como un arquero de élite en competiciones internacionales. Su actuación no solo le dio a Estudiantes el pase a la final, sino que también dejó en el camino a un Flamengo que había armado un plantel a la altura de las mejores ligas de Europa, buscando el anhelado trofeo de la Libertadores.
La noticia de la clasificación a la final llega como un bálsamo para Estudiantes, cuya última participación en una final de la Libertadores se remontaba a 2009. Con la mirada en el partido contra Palmeiras, el equipo argentino vibrará con el apoyo incondicional de su afición, que sueña con ver a su club levantar otro trofeo continental. Por otro lado, el club carioca encajó un duro golpe en su intento de revivir su grandeza en el continente. Erick Pulgar, aunque titular en este encuentro, no podrá celebrar su tercera final continental y deberá lamentar el resultado en la fría noche de noviembre.







