El Día de Darwin se celebra cada 12 de febrero, conmemorando el nacimiento del biólogo y naturalista inglés Charles Darwin, quien es considerado el padre de la teoría de la evolución. Nacido en 1809, su contribución más significativa a la ciencia, «El origen de las especies», publicada en 1859, marcó un antes y un después en la comprensión de la biología y la diversidad de la vida en la Tierra. La obra de Darwin, que introdujo el concepto de la evolución por selección natural, ha sido fundamental para la biología moderna, ya que demuestra que todas las especies comparten un ancestro común y que, a lo largo del tiempo, estas evolucionan debido a diversos procesos naturales.
En honor al aniversario de su nacimiento, el pasado jueves 12 de febrero, se llevaron a cabo diversas conferencias en la Biblioteca de Bidebarrieta de Bilbao. Este año, los biólogos Francesc Calafell de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona y Neskuts Izagirre de la Universidad del País Vasco, ofrecieron charlas centradas en los impactos de la evolución en la salud y la genética humana. Estos eventos no solo celebran la figura de Darwin, sino que también subrayan la relevancia inmediata de su teoría en la investigación contemporánea y en la comprensión de diversas disciplinas científicas.
La primera conferencia, a cargo del profesor Francesc Calafell, titulada «Lo que la evolución explica sobre salud y enfermedad», exploró cómo los principios evolutivos pueden clarificar el origen y la distribución de varias enfermedades humanas. Calafell expone que el estudio de las enfermedades a través de una lente evolutiva permite identificar por qué ciertas patologías son más prevalentes en determinadas regiones del mundo y cómo algunas poblaciones tienen una resistencia notable a ciertas afecciones, gracias a su historia evolutiva y a la adaptación a diferentes entornos.
Posteriormente, Neskuts Izagirre ofreció su ponencia «Después de Darwin: selección natural e introgresión genética en humanos», donde examinó cómo la selección natural ha influido en características humanas específicas, como la coloración de la piel y la capacidad de digerir lactosa en la edad adulta. Izagirre también discutió cómo la domesticación de animales y el desarrollo de la agricultura han sido formas en que los humanos han moldeado su propio destino evolutivo, ilustrando la continuidad de los principios darwinianos en la actualidad y su aplicabilidad a la evolución cultural.
El Día de Darwin 2026, un evento de divulgación científica organizado por la Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco y otras instituciones, ha llegado a su vigésima edición, y este año ha atraído a un público diverso interesado en el legado de Darwin y sus implicaciones modernas. Colaborando con el Departamento de Ciencia, Universidades e Innovación del Gobierno Vasco y el diario ‘El Correo’, estas conferencias no solo celebran el pasado, sino que también inspiran la investigación futura en el campo de la biología y la genética, recordando a todos que la teoría de la evolución sigue viva y relevante.







