AquaTerra ha presentado un ambicioso proyecto al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) con una inversión de US$370 millones, destinado a la construcción y operación de una desaladora en la Región de Coquimbo. Este proyecto, denominado «Desaladora Multipropósito – La Serena», estará localizado en el sector de Punta Porotos, a aproximadamente 18 kilómetros al norte de la ciudad de La Serena. Con una creciente preocupación por la escasez de agua en las regiones del norte de Chile, la iniciativa se enfoca en satisfacer la demanda hídrica local mediante la desalación del agua de mar.
La planta está diseñada para operar en varias etapas, con un funcionamiento que alcanzará su capacidad máxima de 2.000 litros por segundo de agua desalada para el año 2041. De acuerdo a la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) presentada, los impulsores del proyecto prevén iniciar la construcción en 2028. Se anticipa que la planta comience a operar parcialmente en 2031, comenzando con una capacidad de producción de 500 l/s, aumentando a 1.000 l/s en 2034, y alcanzando su capacidad total en 2041.
La gestión del proyecto es llevada a cabo por Desaladora La Serena SpA, empresa de la que Aqua Terra SPA es controladora. Entre los datos relevantes presentados ante el SEIA, destaca la participación de Gonzalo Blumel, exministro Secretario General de la Presidencia y del Interior, como uno de los representantes de la sociedad por acciones. La figura jurídica del proyecto recae en Sergio Blumel González, quien también ocupa el cargo de gerente general en Blümel Ingeniería, una firma especializada en consultoría para sectores como la minería y el transporte.
El diseño de la desaladora se basará en tecnología de ósmosis inversa y contempla la realización de obras complementarias, incluyendo la instalación de un sistema de distribución de agua desde la planta hasta la Estación Terminal, así como una línea de transmisión eléctrica de 66 kV. Asimismo, se construirá una subestación seccionadora para suministrar energía tanto a la planta como a las obras relacionadas, asegurando el acceso a la energía necesaria desde el Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
En términos de empleo, se espera que la fase de construcción genere aproximadamente 381 puestos de trabajo, alcanzando hasta 725 en su punto máximo. Sin embargo, esta cifra disminuirá a 60 empleos durante la operación de la planta. La desaladora no solo representa una solución al problema del agua potable en la región, sino que también contribuirá al desarrollo económico local a través de la creación de empleos y la inversión en infraestructura.







