Chile celebra un hito monumental al conmemorar 100 años de conservación, un suceso que no solo destaca el compromiso del país con la protección de su biodiversidad, sino que también abre la puerta a nuevas iniciativas para asegurar la gestión efectiva de sus parques nacionales. Durante un evento celebrado en la Casa Central de la Universidad Católica, la ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo, anunció que Chile postulará al Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) recursos por más de 10 millones de dólares. Este financiamiento está destinado a la creación de un fondo patrimonial que garantizará la sostenibilidad de los parques nacionales y la adecuada administración de estas áreas protegidas durante las próximas décadas.
La jornada de conmemoración, titulada «100 años de la conservación en Chile: legado, alianzas y desafíos para el futuro», reunió a diversas personalidades, incluidos ex presidentes, autoridades gubernamentales y representantes de la sociedad civil. Entre los asistentes, estuvo la expresidenta Michelle Bachelet, quien destacó la importancia de extender la responsabilidad de la conservación más allá de los gobiernos de turno y subrayó que la protección de la biodiversidad debe ser considerada una política de Estado. Bachelet enfatizó que los esfuerzos de conservación no pueden ser efímeros, dado que el tiempo necesario para ver resultados en la recuperación de ecosistemas y especies no se limita a un mandato presidencial.
A medida que se mira hacia el futuro, la ministra Toledo también destacó la necesidad de una transformación en la visión de Chile respecto al desarrollo sostenible. La actual propuesta de creación de un fondo patrimonial es un paso significativo, pero también plantea preguntas sobre la suficiencia de los recursos. Exministros y expertos han señalado que, aunque se reconoce la importancia de la inversión, el financiamiento total requerido para enfrentar los desafíos de conservación del país es considerablemente más alto. Este diálogo pone de manifiesto la necesidad de una mayor inversión y desarrollo de capacidades para asegurar que las áreas protegidas sean efectivamente gestionadas.
En este contexto, líderes de organizaciones como Rewilding Chile han hecho un llamado a repensar la relación entre la conservación y el desarrollo económico. Carolina Morgado, directora de Rewilding Chile, argumentó que la naturaleza debe ser vista como un activo que puede contribuir al desarrollo sostenible del país, en lugar de ser un recurso meramente extractivo. Esto implica involucrar al sector privado en la conservación y establecer corredores ecológicos que integren tanto las áreas protegidas como los espacios privados. La gestión compartida y la colaboración entre el Estado y las comunidades serán claves para enfrentar la crisis de biodiversidad y el impacto del cambio climático.
Finalmente, la conmemoración culminó con una serie de paneles que abordaron el futuro de la conservación en Chile y cómo convertir la visión en acción a través de experiencias concretas. Estos diálogos resaltan el papel fundamental de la participación activa de la sociedad y del sector privado en los esfuerzos por proteger el patrimonio natural del país. A medida que Chile se adentra en su segundo siglo de conservación, la combinación de financiamiento adecuado, políticas sostenibles y la participación de diversas partes interesadas se volverá esencial para garantizar que sus ecosistemas continúen siendo un legado para las generaciones futuras.







