La intención del diputado José Montalva, del partido independiente PPD, de establecer una comisión investigadora para esclarecer las posibles conexiones entre el consultor argentino Fernando Cerimedo y funcionarios del gobierno de José Antonio Kast ha topado con un obstáculo significativo en la Cámara de Diputados. Este martes, durante la sesión matutina, la propuesta fue votada y, aunque logró obtener 60 votos a favor, no alcanzó el quórum necesario para avanzar, debido a la ausencia de algunos parlamentarios. La bitácora legislativa señala que el tema ha cobrado relevancia tras las controvertidas declaraciones de Nadia Beller, expareja de Cerimedo, quien afirmó que el consultor había colaborado en la campaña electoral de Kast para la presidencia.
La controversia también incluye insinuaciones sobre el uso de bots para influir negativamente en la campaña de la entonces candidata de la UDI, Evelyn Matthei. Ante estas acusaciones, el presidente Kast se pronunció en una entrevista, confirmando su conocimiento de Cerimedo, pero insistiendo en que no ha trabajado con él ni ha tenido asesorías por parte del consultor argentino. Kast remarcó que sus campañas se han manejado de manera independiente, desvinculándose de cualquier acusación sobre el manejo indebido de herramientas digitales durante el proceso electoral.
El diputado Montalva había manifestado que la creación de esta comisión no tenía el objetivo de atacar a un sector político específico, sino de abordar los potenciales riesgos que la utilización de nuevas tecnologías digitales podría representar para la democracia. Acompañado por 62 firmas de respaldo a su iniciativa, se mostró dispuesto a continuar con su lucha legislativa, a pesar de la derrota en la votación. La falta de apoyo de algunos de sus colegas fue un punto crítico que el parlamentario señaló, dejando claro que la presencia y participación activa son fundamentales en el proceso democrático.
Montalva expresó su desilusión tras la votación, lamentando que la comisión no avanzara por solo dos votos, y responsabilizó a algunos miembros de su sector por no asistir a la sesión. En su discurso posterior, enfatizó la necesidad de un cambio en la cultura política, instando a sus colegas a no solo hablar sobre la importancia de la participación, sino a materializarla mediante la asistencia y el voto. Este llamado a la acción fue enfático, como una representación de la urgencia de abordar los desafíos que enfrenta la democracia chilena en la era digital.
Como siguiente paso, Montalva anunció su intención de presentar de nuevo la iniciativa, esta vez solicitando que la votación se realice en un horario que permita la llegada de más parlamentarios, asegurando que la información sobre la comisión sea discutida en un ambiente donde todos los involucrados puedan participar. De haberse constituido, esta comisión especial tendría un plazo de 60 días para llevar a cabo su investigación y presentar un informe, además de la potestad de reunirse en cualquier región del país, lo que hubiese representado un avance significativo en la supervisión de los procesos electorales en Chile.







