La Fundación San Vicente de Paul ha iniciado su colecta nacional «Súmale a Mis Años», enfocada en brindar apoyo a más de 900 adultos mayores que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad en Chile. Con el crecimiento proyectado de la población mayor de 65 años para 2028, donde se espera que supere la cantidad de menores de 15 años, la fundación busca crear conciencia sobre la necesidad de garantizar un cuidado integral y sostenible para esta población.
Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), para el año 2070, se estima que las personas mayores de 65 años constituirán el 42,6% de la población chilena, lo que plantea grandes desafíos en términos de atención y bienestar. Felipe Saul, gerente de la Red de Hogares de la fundación, destacó que aunque el aumento de la esperanza de vida es positivo, también es crucial asegurar que esta longevidad vaya acompañada de calidad de vida y apoyos adecuados.
La campaña de donaciones se llevará a cabo hasta el 31 de agosto e incluye diversas formas de colaboración, desde donativos monetarios hasta la participación en colectas presenciales que se realizarán del 28 al 31 de agosto en distintas localidades del país. Los interesados pueden contribuir a través del sitio web de la fundación o mediante el trabajo de voluntarios que estarán operativos en puntos clave, buscando ampliar el alcance de la campaña.
Además de la atención física y médica, la fundación enfatiza la importancia de combatir la soledad que enfrentan muchos adultos mayores. Un informe del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo señala que para 2025, el 49,2% de las personas mayores manifestará sentimientos de soledad. Este aspecto ha llevado a la fundación a implementar un modelo de apoyo que prioriza las conexiones sociales y el bienestar emocional, favoreciendo la participación activa de estas personas en la comunidad.
El desafío de la Fundación San Vicente de Paul es claro: asegurar que cada adulto mayor reciba el cuidado y las oportunidades necesarias para mantener calidad de vida y vínculos afectivos. Saul concluyó destacando que «cada donación nos permite seguir haciendo posible ese cuidado», resaltando la importancia de la solidaridad en la construcción de redes de apoyo para una población que, cada día más, requiere atención y compañía.







