Con un impacto devastador, un terremoto de magnitud 7.4 sacudió Colombia el pasado fin de semana, dejando tras de sí un saldo trágico de 294 fallecidos, 320 personas desaparecidas y cerca de 4 mil heridos, según los últimos reportes de las autoridades locales. La situación ha creado una urgencia de necesidades humanitarias, motivo por el cual varios países han ofrecido su apoyo. Entre ellos, Chile ha destacado por su pronta respuesta, enviando un avión de la Fuerza Aérea chilena (FACH) cargado con ayuda humanitaria.
El avión chileno aterrizó en Pereira, Colombia, la tarde del sábado, trayendo consigo cerca de 20 toneladas de suministros esenciales para las comunidades afectadas. El cargamento incluye 27.000 unidades de medicamentos, 320 kits de alimentación, y 200 kits de aseo, todos criteriosamente seleccionados para atender las necesidades más urgentes de los damnificados. Esta contribución fue el resultado de un esfuerzo coordinado de varias instituciones chilenas, incluyendo el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred).
El canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna, se pronunció sobre esta ayuda, enfatizando el compromiso de Chile por apoyar a Colombia en estos momentos difíciles. «El apoyo a Colombia ha llegado. En momentos difíciles, Chile se hace presente para apoyar a un pueblo amigo. Seguiremos acompañando a Colombia en lo que necesite para superar las consecuencias de este devastador terremoto», declaró Pérez Mackenna, reflejando la solidaridad latinoamericana frente a desastres.
Además de este envío, el 13 de agosto, un avión Hércules de la FACH ya había partido hacia Colombia con un primer cargamento de ayuda humanitaria que alcanzaba las 10 toneladas. Esto demuestra un compromiso continuo y proactivo de Chile para asistir a sus vecinos en momentos de crisis. La rapidez en la respuesta y la cooperación entre ambos países han sido elogiadas por las autoridades colombianas, quienes manifestaron su agradecimiento al Presidente de Chile, José Antonio Kast, y al pueblo chileno por su solidaridad en esta difícil situación.
A medida que las autoridades colombianas continúan evaluando los daños y organizando esfuerzos de rescate y rehabilitación, la llegada de la ayuda humanitaria es vital para afrontar las graves consecuencias que ha dejado el sismo. Se espera que la cooperación internacional continúe, ya que la situación en las zonas más afectadas sigue siendo crítica, con miles de familias necesitando asistencia urgente para recuperarse de este desastre natural.







