La temporada 2026 ha sido marcada por la desilusión para el Montreal Impact, que ha tenido un desempeño muy por debajo de las expectativas. Actualmente, el equipo se encuentra en la última posición de la Conferencia Este de la Major League Soccer, y su reciente derrota por 4-0 ante Charlotte ha puesto aún más en evidencia sus deficiencias tácticas y de juego. Esta humillante caída ha llevado a que la crítica se intensifique, especialmente en torno al rendimiento de los nuevos fichajes, entre los cuales destaca Alexis Sánchez, quien llegó con grandes esperanzas pero no ha logrado impactar en el rendimiento del equipo.
Alexis Sánchez, conocido por su capacidad para cambiar el rumbo de un partido, volvió a ser relegado al banco de suplentes y entró en el minuto 63, cuando el marcador ya reflejaba una desventaja de 1-0 para su equipo. Su llegada como la gran estrella del Montreal ha resultado, hasta el momento, insatisfactoria, ya que a pesar de su indiscutible calidad, el tocopillano ha mostrado un bajo nivel de influencia en el juego. La etapa final del partido, donde se vieron los mayores problemas defensivos, fue especialmente crítica, y esto no pasó desapercibido para el entrenador Philippe Eullaffroy.
Philippe Eullaffroy no ha escatimado en sus declaraciones tras la cómoda derrota ante Charlotte, señalando que los nuevos jugadores, incluyendo a Sánchez, no han sido de ayuda en momentos clave. El entrenador expresó con gran descontento que «los recién llegados no nos han ayudado», lo que destila una clara frustración respecto a la integración de estos futbolistas al esquema del equipo. Esta crítica abierta no solo refleja su descontento, sino también una mayor presión sobre los jugadores para que respondan y se adapten a las exigencias del sistema de juego que él desea implementar.
El estratega continuó su análisis señalando que la falta de concentración y confianza entre algunos de sus jugadores ha derivado en errores individuales que han costado caro en el terreno de juego. «Los últimos 30 minutos fueron un completo desastre», fue una de las frases que marcaron su análisis post-partido, enfatizando que lejos de mejorar, el equipo parece estar sucumbiendo ante la presión y los retos que la temporada les presenta. Este tipo de autocrítica, si bien necesaria, también deja entrever una crisis palpable en el vestuario del Montreal.
La relación entre Alexis Sánchez y Philippe Eullaffroy ha devenido tensa, especialmente tras el episodio en el que el chileno fue dejado fuera de la final del Campeonato Canadiense. Los rumores de fricciones entre ambos han tomado fuerza, y el rendimiento en el campo es testigo de esta tensión. Con la clasificación a los playoffs ya descartada, la incertidumbre reina en Montreal, y la pregunta que queda en el aire es si el equipo podrá revertir esta situación antes de que termine la temporada. La llegada de Sánchez al club era vista como una oportunidad de renacimiento, pero hasta ahora, los resultados han sido decepcionantes y la presión sobre él y el resto del equipo continua en aumento.







