El Aeropuerto de Santiago ha cerrado la temporada de verano con resultados impresionantes, movilizando a más de cinco millones de pasajeros entre enero y febrero de 2026. Con un total de 5.038.331 viajeros, la infraestructura aeroportuaria mostró una notable distribución entre los vuelos internos y externos, lo que indica un creciente interés tanto en el turismo nacional como internacional. Este balance equilibrado es un reflejo del esfuerzo por diversificar las rutas y hacer que el aeropuerto chileno se convierta en un punto neurálgico para el tráfico aéreo en la región.
En enero se registró el tráfico más alto, con 2.596.539 pasajeros, mientras que febrero, aunque un poco más bajo, también mostró cifras significativas con 2.441.792 viajeros. De este total, el 51% correspondió a vuelos nacionales y el 49% a internacionales, destacando la importancia de los destinos locales como Calama, Antofagasta, y Puerto Montt, que lideraron la demanda en el ámbito nacional. Esto sugiere un interés renovado por parte de los chilenos a explorar su propio país, impulsado quizás por una oferta creciente de servicios y conexiones aéreas.
En el sector internacional, las rutas de corto y mediano alcance fueron las más populares, con un alto número de pasajeros dirigidos a ciudades como Lima, Buenos Aires y Río de Janeiro. Estos destinos no solo son importantes para el flujo de turistas hacia Chile, sino que también destacan la posición del país como un puente entre el resto de América del Sur y el mundo. Brasil se posicionó como el país de origen más significativo para los viajeros, seguido de Argentina y Perú, lo que reafirma la necesidad de fortalecer las relaciones aéreas en estos mercados.
La previsión para marzo es igualmente prometedora, con proyecciones de 2.320.708 pasajeros, lo que continuaría la tendencia ascendente observada en los primeros meses del año. El subsecretario de Obras Públicas, Danilo Núñez Izquierdo, ha enfatizado la importancia de estas cifras para la economía nacional y el turismo, destacando la necesidad de inversiones en infraestructura para mantener este crecimiento. La ampliación del terminal aéreo y el acceso vehicular son iniciativas que buscan mejorar la experiencia del pasajero y asegurar un manejo eficiente de los picos de tráfico.
Asimismo, Nicolás Claude, gerente general del Aeropuerto de Santiago, indicó que el desarrollo de la temporada de verano se alinea con las proyecciones globales de tráfico aéreo. La colaboración estratégica con las entidades públicas ha sido esencial para garantizar operaciones sin contratiempos, especialmente durante los días de mayor afluencia de pasajeros. Con la expectativa de alcanzar de nuevo cifras récord en el mes de marzo, el aeropuerto se prepara para enfrentar nuevos retos y oportunidades en la conectividad del país.







