Durante la charla «Cuando las máquinas aprenden a ver bichos» presentada por Laura Gómez Zamanillo en Naukas Bilbao 2025, se abordaron las fascinantes capacidades que están desarrollando las máquinas para reconocer objetos. La expositora expuso cómo, a diferencia de los humanos que podemos ver y aprender a reconocer objetos en diversas circunstancias, las máquinas tienen que ser programadas y entrenadas mediante algoritmos de aprendizaje profundo. Este proceso implica el uso de grandes conjuntos de datos y técnicas complejas que les permiten identificar patrones y características que definen a cada objeto.
Gómez Zamanillo también exploró la significación detrás del término «ver» en el contexto de la visión por computadora. A diferencia de la percepción humana que involucra una comprensión más amplia, las máquinas ven desde un enfoque puramente técnico. Utilizan cámaras y sensores para capturar imágenes y, a través de procesos de análisis, determinan qué hay en cada foto. Este avance representa no solo un logro tecnológico, sino un cambio de paradigma en cómo se entiende la interacción entre seres humanos y máquinas.
La importancia de enseñar a las máquinas a ver y reconocer objetos no radica únicamente en la automatización de tareas, sino también en la potencial mejora de diversas industrias. Desde la medicina, donde las máquinas pueden ayudar a diagnosticar enfermedades a través de imágenes médicas, hasta la agricultura, donde se pueden identificar plagas a tiempo, las aplicaciones son infinitas. Gómez Zamanillo destacó que estas capacidades tienen el potencial de revolucionar la eficiencia y la precisión en muchos campos, haciéndolos más productivos y menos propensos al error humano.
Sin embargo, la oradora no esquivó las preocupaciones éticas que emergen de estas tecnologías. La posibilidad de que las máquinas sean utilizadas para vigilancia masiva o para violar la privacidad de los individuos genera un debate necesario sobre los límites de su aplicación. Laura Gómez Zamanillo instó a los asistentes a reflexionar sobre cómo la tecnología debe ser guiada por principios éticos, asegurando que su desarrollo no comprometa valores fundamentales de la sociedad.
La charla culminó con una alentadora visión de futuro en la que la colaboración entre humanos y máquinas es clave. La capacidad de las máquinas de aprender a ver objetos no debe verse como una amenaza, sino como una herramienta que, si bien puede ser potente, necesita de la supervisión y la sabiduría humana para ser utilizada de manera responsable. En Naukas Bilbao 2025, Gómez Zamanillo dejó a su audiencia con una reflexión sobre el papel creciente de la inteligencia artificial en nuestras vidas y la importancia de un diálogo continuo sobre su impacto.







