En un clima de creciente tensión dentro del oficialismo, el diputado y presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, ha unido fuerzas con el senador y timonel de Evópoli, Luciano Cruz-Coke, para emplazar al líder del Partido Republicano, Arturo Squella. Este enfrentamiento se produce en medio de la controversia que rodea las decisiones del Ministerio de Justicia en relación a la rebaja de condenas por delitos sexuales. La situación ha sido intensificada por el rechazo de Ramírez a las críticas dirigidas hacia el exministro Hernán Larraín, quien ha defendido su gestión durante la administración de Sebastián Piñera frente a la actual estrategia del gobierno.
El desencadenante de esta disputa fue el cuestionamiento de Squella a Larraín por sus declaraciones en las que defendía la ley de 2022 que restringió la rebaja de penas, señalando que mientras que la Corte Suprema había permitido beneficios a condenados antes de la ley, fallos recientes han rectificado esta postura. Larraín argumentó que la ley había sido creada para proteger a los menores de edad, evidenciando su compromiso con la infancia. Según él, es fundamental entender la intencionalidad de la ley al momento de discutir su aplicación.
Las palabras de Larraín, sin embargo, no fueron bien recibidas por Squella, quien le respondió en redes sociales de manera sarcástica, sugiriendo que si la ley hubiera estado en vigencia durante el régimen de Paul Schafer, las cosas habrían sido diferentes. Esta







