La última encuesta Plaza Pública de Cadem, publicada este miércoles, ha arrojado resultados preocupantes para el Presidente José Antonio Kast, evidenciando un alto nivel de desaprobación entre la ciudadanía. La desaprobación del mandatario ha alcanzado un alarmante 65%, mientras que su aprobación se ha mantenido estancada en un 32%. Este aumento de dos puntos porcentuales en la desaprobación respecto al sondeo anterior marca un nuevo récord negativo para Kast, indicando un creciente descontento entre los chilenos frente a su gestión.
Uno de los temas más críticos reflejados en la encuesta es la creciente percepción de inseguridad. Un 53% de los encuestados manifestó que la delincuencia ha aumentado en los últimos seis meses, lo que representa un notable incremento de 13 puntos respecto a agosto, cuando la cifra se situaba en un 40%. Esta percepción refleja la sensación de vulnerabilidad de la población, que ha visto cómo la confianza en la seguridad pública se desploma.
El informe también detalla que la responsabilidad por el aumento de la delincuencia recae principalmente en el gobierno, con un 56% de los encuestados identificándolo como el principal responsable. Esta cifra ha aumentado en tres puntos en comparación con la medición anterior, lo que sugiere que la ciudadanía está cada vez más disconforme con las estrategias implementadas por el presidente para enfrentar este desafío. En contraste, los tribunales y jueces reciben un 27% de la culpa, mostrando un leve descenso en la percepción de su rol en la lucha contra la criminalidad.
El temor de la ciudadanía también ha ido en aumento; un 70% de los encuestados afirmó sentir miedo a convertirse en víctimas de un delito, lo que supone un aumento de tres puntos desde hace dos meses. Aquellos que refieren sentir «algo» de temor también ha crecido, alcanzando un 21%. Esta atmósfera de miedo y desconfianza destaca un clima social tenso, donde los ciudadanos sienten que su seguridad no está garantizada.
Por último, la encuesta analizó la percepción de control del Estado en diversos sectores, revelando que un 72% de los ciudadanos considera que en muchos barrios los narcotraficantes tienen más control que el propio Estado. Además, un 55% opina que el Estado tiene poco o ningún control sobre lo que sucede en las cárceles, lo que agrava la crisis de autoridad y confianza en las instituciones. Estos resultados subrayan la urgencia de abordar la situación de inseguridad y fortalecer las instituciones encargadas de preservar el orden público en Chile.







