La Universidad de Chile tuvo una mala presentación en su debut de cuartos de final de la Copa Chile 2026, enfrentando a Deportes Antofagasta en el estadio Calvo y Bascuñán. Con un rendimiento muy por debajo de las expectativas, los azules fueron derrotados por un contundente 2-0, lo que complica seriamente su ruta hacia las semifinales del torneo. Desde el primer momento, la falta de claridad y efectividad del equipo dirigido por Fernando Gago quedó expuesta, dejando ver que las ausencias, principalmente la de Charles Aránguiz, se sentían en el campo de juego. La U intentó recuperar el tiempo perdido tras diez días de inactividad, pero su esfuerzo fue en vano ante un Antofagasta que se mostró más concentrado y decidido a llevarse el triunfo.
En la primera mitad, la Universidad de Chile no logró imponer su juego, y la diferencia de nivel entre ambos equipos se diluyó rápidamente. El esquema flexible de Gago, que permite a los jugadores cambiar posiciones, no resultó efectivo esta vez, particularmente con la dupla de ataque formada por Vargas y Lucero, que no logró hacer pesar su experiencia. En contraste, Antofagasta, bajo la dirección de Luis Marcoleta, realizó un juego directo y vertiginoso, tomando el control del balón y generando varias ocasiones claras de gol, dejando a la U luchando por la posesión sin crear peligro real en el área rival.
A lo largo del primer tiempo, los Pumas demostraron un mejor desempeño, y su esfuerzo se vio recompensado en la segunda mitad. Fue en el minuto 53 cuando la defensa universitaria falló al marcar a Bastián Tapia, quien se elevó por encima de todos para cabecear y marcar el primer gol tras un tiro de esquina. Con este gol, la Universidad de Chile quedó completamente desorientada, y pocas jugadas después, José Bández amplió la ventaja al aprovechar un mal despeje de la defensa, dejando a los azules con un trabajo monumental por delante para revertir la situación.
A pesar de los cambios realizados por Gago, incluyendo el ingreso de Ignacio Vásquez y Pablo Poblete, la U no pudo encontrar el camino hacia el gol. El arquero de Antofagasta, Juan Pablo Cisternas, realizó intervenciones clave que frustraron los intentos de los azules por descontar. La presión sobre la defensa del CDA aumentó, pero en lugar de lograr el empate, la U seguía expuesta a los peligrosos contragolpes del equipo local, que supo manejar la ventaja con solidez y madurez.
El partido concluyó con un innegable sentimiento de decepción para la Universidad de Chile, cuyos hinchas esperaban más de su equipo en esta fase crucial del torneo. La figura más destacada fue Eduardo Vargas, quien, a pesar de estar rodeado de una falta de claridad generalizada, intentó ser la chispa que encendiera la ofensiva azul. Sin embargo, su esfuerzo no fue suficiente para revertir el marcador. Con esta derrota, la Universidad de Chile queda en una posición complicada, teniendo que trabajar arduamente en el partido de vuelta si desean mantener vivas sus esperanzas en la Copa Chile 2026.







