El mercado inmobiliario y la construcción parecen estar viendo una luz al final del túnel, después de años de crisis que han azotado a estas industrias. Recientemente, el gobierno ha presentado una serie de medidas encaminadas a reactivar el sector, lo que ha generado un renovado optimismo entre los actores de la industria. Aunque los expertos prevén que la salida de este oscuro periodo no será inmediata, el sentimiento de que se están dando pasos significativos para la recuperación es palpable. La implementación de políticas proactivas podría marcar el inicio de un nuevo ciclo favorable, que incentive la inversión en vivienda y la construcción de obras.
Durante el Congreso de Desarrollos e Inversiones Inmobiliarias, se abordaron modificaciones cruciales, como cambios en la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción (Oguc), la extensión del subsidio a la tasa hipotecaria y la exención temporal del IVA en la adquisición de nuevas viviendas. Estas reformas se complementan con la creación del Fondo Nacional para la Vivienda (Fonavi), que tiene la ambición de facilitar la obtención de créditos hipotecarios a través de un respaldo financiero significativo que puede alcanzar los US$20 mil millones. Estas medidas son vistas como un pilar fundamental para ejecutar proyectos de vivienda que, en última instancia, favorecerán a un sector que ha estado en descenso.
El director ejecutivo de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios, Slaven Razmilic, destacó el cambio de mentalidad de los empresarios en los últimos años. Aunque se ha mantenido un discurso pesimista bajo la premisa de ‘estamos mal, pero mejorando’, Razmilic aseguró que el año 2022 marcó un descenso significativo, y aunque las proyecciones para los años venideros son de mejora, la sensación es que los avances son demasiado pequeños. La industria ha mostrado ligeras mejoras, pero aún se encuentra lejos de los niveles previos a la pandemia. Los empresarios esperan que las nuevas políticas den lugar a un cambio real en el panorama.
A pesar del optimismo, Nicole Solé Zarhi, vicepresidenta de Exxacon, advirtió sobre una crisis de confianza en el sector privado, lo que ha resultado en un estancamiento en nuevos proyectos. La falta de confianza se debe en gran medida a la incertidumbre generada durante el proceso de implementación de subsidios por parte del gobierno. Solé cree que una vez que se normalicen los procesos, especialmente con la reforma de la Oguc, podría haber un aumento significativo en la oferta de nuevas viviendas. Las proyecciones apuntan a un posible quiebre del stock en los años 2028 y 2029, pero este futuro depende de la activación inmediata de la construcción y la confianza restaurada en el sector.
Cristián Armas, socio de la Inmobiliaria Armas, también compartió su perspectiva, resaltando que, a pesar de que las medidas gubernamentales son prometedoras, es imperativo que las entidades bancarias comiencen a facilitar más créditos. La falta de financiamiento puede llevar a una disminución drástica de la cartera de préstamos, lo que no solo afecta a la construcción sino también a la confianza general en el mercado. Tanto Solé como Razmilic coinciden en que, de no actuar pronto, la industria podría experimentar una sequía de proyectos que impacte negativamente a largo plazo. La recuperación total podría verse en el horizonte, pero depende de una respuesta ágil y coordinada entre el gobierno y los sectores involucrados.







