La industria cuprífera chilena experimenta una notable transformación con el crecimiento de Pucobre, la única cuprera en la bolsa local que actualmente tiene un valor de US$ 2.200 millones, cuadruplicando su valor en apenas cinco años. La compañía, que opera tres minas de cobre en la Región de Atacama, avanza hacia nuevos horizontes con la construcción de su nuevo proyecto El Espino, al tiempo que sella una alianza estratégica con Codelco para desarrollar Tovaku. Este último proyecto marcará un hito en la colaboración entre una mediana minera nacional y la estatal más grande del mundo, abriendo oportunidades significativas de explotación y crecimiento en el sector.
Después de 17 años, Pucobre ha logrado materializar su acuerdo con Codelco, que se remonta a 2009 en la exploración de propiedades mineras en la Región de Antofagasta. La autorización reciente para la creación de Minera Puntilla S.A. representa un paso adelante para la ejecución del proyecto Tovaku, que requerirá una inversión de US$870 millones. Se espera que esta iniciativa genere 46 mil toneladas anuales de cátodos de cobre a lo largo de 21 años, marcando un eje de desarrollo estratégico en una región rica en recursos minerales pero aún no completamente explorada.
La fórmula de la alianza con Codelco busca combinar capacidades complementarias entre ambas compañías. Según Sebastián Ríos, gerente general de Pucobre, la sinergia permitirá maximizar la operación, asegurando sostenibilidad y competitividad en un mercado exigente. Codelco aportará su vasta experiencia en la gestión de grandes proyectos mineros, mientras que Pucobre encabezará el financiamiento y desarrollo del proyecto, consolidando un modelo de crianza que podría revitalizar la mediana minería en Chile.
Pucobre no solo ha diversificado su cartera de proyectos, sino que también ha mantenido un crecimiento constante en su producción. En el primer semestre de 2026, la compañía reportó un incremento del 0,6% en la producción de cobre en comparación con el año anterior, alcanzando 21.600 toneladas. Esto fue acompañado por un significativo aumento del 37,4% en los ingresos operacionales, atribuible al crecimiento de los precios del cobre y el aumento de las ventas de otros metales como el oro y la plata. La agricultura de recursos de terceros en la Región de Atacama ha complementado la producción interna, consolidando a Pucobre como un jugador relevante en la economía minera regional.
Con una visión clara hacia el futuro, Pucobre se dirige a la inauguración de El Espino y la consolidación de Tovaku. Ambos proyectos no solo tienen un peso económico considerable, sino que también presentan una oportunidad de desarrollo para el área, generando empleo y expansión de infraestructura en las regiones donde se localizan. Con un enfoque en la competitividad y la sostenibilidad, Pucobre está preparándose para liderar la mediana minería chilena en los próximos años, reafirmando su compromiso con la innovación y el desarrollo regional.






