El aumento de las infecciones de transmisión sexual (ITS) entre los adultos mayores ha encendido las alarmas en Chile, donde se ha reportado un notable incremento en la sífilis y gonorrea entre los mayores de 60 años, particularmente en mujeres y hombres. Entre 2021 y 2025, la tasa de sífilis en mujeres mayores se duplicó, mientras que en hombres se triplicó la incidencia de gonorrea. Esta tendencia refuerza la idea de que, a pesar de los mitos sobre la sexualidad en la tercera edad, los mayores continúan siendo sexualmente activos. La información, sin embargo, es escasa y poco accesible para este grupo etario, lo que plantea un desafío significativo para la salud pública.
La situación fue discutida recientemente en la 26ª Conferencia Internacional sobre Sida celebrada en Brasil, en donde expertos de la AHF (Fundación para la Atención Médica del Sida) expresaron su preocupación por el incremento de sífilis en adultos mayores. Según Francisco Rubio, director de Advocacy para América Latina, el eslabón más débil en la lucha contra estas infecciones es la falta de campañas de prevención dirigidas a los mayores de 60. “Es alarmante ver cómo hemos invisibilizado la sexualidad de las personas mayores”, subrayó, sugiriendo que es necesario repensar las estrategias de prevención para incluir esta población vulnerable.
Las cifras proporcionadas por el Ministerio de Salud revelan que, en el segmento masculino de más de 60 años, los diagnósticos de sífilis se han disparado de 419 en 2021 a 909 en 2025. Simultáneamente, la gonorrea ha mostrado un aumento similar, y la confirmación de casos de VIH también ha ido en aumento. Estos números sugieren que es crucial ampliar la información financiera y de salud para brindar a los adultos mayores las herramientas necesarias para enfrentar estos riesgos. Sin duda, la falta de conocimiento sobre las ITS y la creencia errónea de que esta población no es sexualmente activa están contribuyendo a esta epidemia silenciosa.
El director del Centro de VIH del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, Alejandro Afani, hizo un llamado a la acción al afirmar que el aumento en las infecciones también puede ser el resultado de un riesgo mal gestionado debido a la ausencia de preocupaciones relacionadas con el embarazo en este grupo. «La falta de campañas específicas para adultos mayores desde hace décadas ha llevado a que se desconozcan las medidas de protección necesarias para su salud sexual. No hay duda de que es momento de incluir a los mayores en la conversación sobre prevención y cuidados en salud sexual”, concluyó Afani, incidiendo en la urgencia de un enfoque más integral.
Finalmente, es importante destacar que mantener una vida sexual activa en la tercera edad tiene impactos positivos en la calidad de vida de las personas. La presidenta de la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Chile, Adriana López, enfatiza que la sexualidad va más allá de la edad y que disfrutar de relaciones íntimas puede mejorar la salud física y mental. Sin embargo, esto debe ir acompañado de información y educación sobre ITS. Las futuras campañas deben centrarse en derribar tabúes y garantizar que los adultos mayores comprendan los riesgos y cómo prevenirlos, poniendo énfasis en la importancia de gestionar su salud sexual de manera proactiva.







