Las dos niñas de 12 años que habían desaparecido el jueves en la comuna de Renca fueron localizadas sanas y salvas en la noche del viernes en Maipú. Según la información proporcionada por Carabineros, las jóvenes habían sido vistas por última vez al salir de su escuela alrededor de las 15:00 horas del jueves. En un giro afortunado, una vecina logró reconocerlas gracias a la difusión de sus imágenes en los medios de comunicación, lo que permitió que las menores regresaran a casa junto a sus familias.
El proceso de búsqueda se intensificó durante las horas que las niñas estuvieron desaparecidas, con autoridades y ciudadanos colaborando activamente. El coronel Rodrigo Arroyo, del Departamento de Encargo y Búsqueda de Personas, resaltó la importancia de la rápida acción comunitaria y la difusión mediática que resultó clave para localizarlas. La vecina, al ver a las lágrimas y el uniforme escolar de las menores en la plazoleta, sospechó que eran las niñas desaparecidas y rápidamente se puso en contacto con Carabineros.
Una vez que las niñas fueron llevadas a la 29ª Comisaría de La Farfana, «se les brindó el apoyo necesario», según declaró Arroyo, quien también confirmó que ambas se encuentran en buen estado de salud. La reunión con sus familias se llevó a cabo poco después, lo que generó un alivio palpable en la comunidad de Renca, que había estado atenta a las actualizaciones a lo largo de la jornada.
A pesar de la feliz culminación del caso, las autoridades aún están investigando las circunstancias de la desaparición. El coronel Arroyo indicó que no se descartan ninguna hipótesis, incluida la posibilidad de que la desaparición tuviera relación con un reto viral, un fenómeno que ha capturado la atención de los jóvenes en los últimos tiempos. «Sigue siendo parte de la investigación», afirmó, reiterando el compromiso de su departamento en esclarecer los hechos.
La situación no solo ha subrayado la vulnerabilidad de los jóvenes en el entorno actual, sino que también ha revitalizado el debate sobre la seguridad escolar y la responsabilidad compartida de la comunidad en la protección de sus miembros más jóvenes. Con el apoyo de la comunidad y la coordinación con el Ministerio Público, el SEBV sigue recabando información que pueda arrojar luz sobre lo sucedido durante las horas de incertidumbre.







