La industria de los seguros está experimentando una transformación significativa gracias a las nuevas tecnologías y la interacción a través de plataformas como WhatsApp. La posibilidad de realizar la portabilidad de un seguro, así como contratar coberturas mediante otros productos, ha comenzado a cambiar la dinámica entre las compañías aseguradoras y sus clientes. Durante el panel ‘Distribución 2030: ecosistemas, seguros embebidos y el futuro del cliente’ en la conferencia Evolución Insurtech Latam 2026, se discutió cómo estos nuevos modelos de distribución están ganando terreno y adaptándose a las necesidades actuales de los consumidores, quienes buscan una experiencia más fluida y conveniente al gestionar sus seguros.
Marcelo Rubio, director de Grupo Insurex, fue uno de los exponentes que abrieron el diálogo sobre el impacto de la portabilidad de seguros. Con un enfoque innovador, Grupo Insurex ha logrado captar a más de 100.000 clientes en la región, devolviendo más de 30 millones de dólares a aquellos que decidieron ajustar sus pólizas. Sin embargo, el camino hacia la aceptación fue desafiante, ya que muchos usuarios mostraron escepticismo y temor al cambio, cuestionando la veracidad de las ofertas y el proceso, lo que resaltó la importancia de educar tanto a los consumidores como a las propias aseguradoras sobre el funcionamiento de este nuevo modelo de negocio.
La reacción de algunos actores tradicionales ante la llegada de modelos como el de Insurex fue de considerable sorpresa. Un gerencial de un prestigioso banco se mostró cuestionador ante el cambio, señalando que durante años la industria había estado funcionando sin problemas, beneficiando a las aseguradoras en detrimento de los clientes. Este comentario refleja la resistencia que puede existir frente a un cambio radical en la forma en que se comercializan los seguros, donde la prioridad se comienza a centrar más en el bienestar del cliente que en la rentabilidad de las compañías.
Otro aspecto crítico que se abordó durante el panel fue la evolución en el momento en que los consumidores contratan seguros. Jaime Mery de Assurant destacó la necesidad de que las aseguradoras integren sus ofertas en la vida cotidiana de los clientes, en lugar de esperar a que estos busquen un seguro activamente. Esta propuesta se basa en el concepto de seguros embebidos, donde, por ejemplo, al comprar un pasaje para vacaciones, el cliente podría recibir una oferta de seguro de viaje que coincide con su contexto. Este tipo de integración, sin embargo, debe cumplir con la condición de que el cliente sea plenamente consciente de la contratación, promoviendo la transparencia y la confianza en el proceso.
Finalmente, la implementación de la telemetría en los seguros de vehículos, como explicó Christian Terfi de Jooycar, está cambiando cómo se recompensa a los conductores por su comportamiento. Al utilizar dispositivos móviles para recopilar datos sobre los hábitos de conducción, las aseguradoras pueden ofrecer beneficios a aquellos que demuestran un manejo responsable, fomentando así una relación más activa y continua con sus clientes. Este cambio hacia un modelo que premia los buenos hábitos, no solo reduce la siniestralidad, sino que también proporciona incentivos a los usuarios para mantener un comportamiento seguro al volante, promoviendo un ciclo de interacción más saludable a lo largo de la vida del seguro.







