La reciente proyección de Scotiabank sugiere que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de junio experimentará una disminución del 0,2% mensual, impulsada principalmente por la caída en los precios de los combustibles, específicamente gasolina y diésel. Según los datos, se espera que el IPC cierre en -0,17% mensual, lo que implicaría que la inflación interanual se situará en un 4,2%. Esta cifra, aunque superior a las expectativas del mercado y de los forwards que anticipaban una caída del -0,3%, queda por debajo de las previsiones de la Encuesta de Expectativas Económicas, que proyectaba una estabilidad (0,0% m/m).
La disminución en el precio de los combustibles es el factor más significativo detrás de la caída del IPC. Según las estimaciones de Scotiabank, la disminución conjunta en los costos de la gasolina y el diésel tendría un impacto negativo de -0,18 puntos porcentuales en la categoría de Transporte, que a su vez restaría 0,15 puntos al IPC total. Esto refleja cómo los precios de los combustibles continúan desempeñando un rol crucial en la dinámica de la inflación en Chile.
Además de los combustibles, el sector de Vestuario y Calzado también contribuiría a la bajada del IPC, con una incidencia estimada de -0,12 puntos. Tal comportamiento es habitual durante esta época del año, donde los descuentos por el Cyber Day, evento que se lleva a cabo a principios de junio, suelen generar una caída en los precios de la canasta de bienes que se refleja en el índice de precios al consumidor. Scotiabank considera que los descuentos ofrecidos durante este evento serán determinantes para la contención de la inflación.
A pesar de las caídas en ciertos sectores, no todo es hacia abajo en la economía. La división de Vivienda y Servicios Básicos haría su aporte positivo al IPC, con una incidencia de 0,11 puntos, impulsada por aumentos en los precios del gas y posibles ajustes en los gastos comunes y arrendamientos. Estos incrementos en vivienda y servicios básicos contrarrestan de alguna manera las caídas observadas en otros sectores, evidenciando la complejidad de la situación inflacionaria.
Al analizar la composición del IPC, se observa que el indicador sin volátiles aumentaría en un 0,1% mensual, gracias al crecimiento proyectado en los servicios, que se elevarían un 0,4% m/m. Este aumento se ve influenciado por un nivel de difusión del crecimiento inflacionario que es algo superior al promedio histórico para el mes de junio, en parte debido a los efectos indirectos de las alzas en combustibles observadas en meses anteriores. Por el contrario, los bienes volátiles caerían un 0,6% mensual, mientras que los bienes sin volátiles retrocederían un 0,4% mensual, ambos factores incidiendo negativamente sobre el IPC general.







