El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) se encuentra a la espera de su presentación programada ante la Comisión Mixta Especial de Presupuestos, donde analizará el Informe de Finanzas Públicas correspondiente al primer trimestre de 2026. Esta reunión, que se celebrará en junio, es de gran relevancia, ya que marcará la primera vez que el CFA aborda públicamente las acusaciones lanzadas por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, en relación a los errores de cálculo en la proyección de la deuda pública bajo la administración del expresidente Gabriel Boric. La tensión en torno a este asunto ha aumentado en las últimas semanas, lo que ha elevado la expectativa sobre las conclusiones que el CFA presentará.
El CFA tiene la responsabilidad de revisar los informes de finanzas públicas antes de su publicación, con un foco particular en el balance estructural de las finanzas del país. Sin embargo, su misión no incluye la revisión detenida de las proyecciones de deuda pública, un hecho que ha sido subrayado por el propio ministro Quiroz. Esta discrepancia en las responsabilidades ha generado incertidumbre sobre la precisión de los números y ha llevado al CFA a solicitar de manera formal información actualizada acerca de las proyecciones de deuda, destacando la necesidad de un monitoreo constante sobre este indicador clave.
Durante una reciente reunión entre el CFA y los funcionarios del Ministerio de Hacienda, se intercambiaron opiniones sobre la metodología empleada para el cálculo del Balance Estructural. La presidenta del CFA, Paula Benavides, resaltó la importancia de asegurarse de que los cálculos se realicen correctamente antes de emitir comentarios sobre las proyecciones de deuda. Esta reunión no solo fortaleció la relación entre el CFA y el Ministerio, sino que también puso de manifiesto la necesidad de un trabajo más colaborativo en la elaboración de informes financieros que afectan las decisiones fiscales del país.
El ministro Quiroz ha enfatizado que la tarea principal del CFA debería centrarse en el cálculo del déficit fiscal. Afirmó que, aunque el CFA no era responsable de verificar la deuda pública en su totalidad, es crucial que estas proyecciones sean correctas para restaurar la confianza en la gestión fiscal del país. En este contexto, se acordó que el CFA recibirá trimestralmente los datos actualizados sobre la deuda pública, lo que permitiría una evaluación más rigurosa y continua de la situación fiscal.
Finalmente, el CFA ha comenzado a preparar su análisis de las cifras presentadas en el último Informe de Finanzas Públicas, haciendo hincapié en su compromiso de ofrecer reflexiones sobre las implicancias fiscales que se deriven de estas proyecciones. La presentación del CFA al Congreso no solo es un ejercicio de transparencia, sino que también marca un paso importante hacia una mayor rendición de cuentas en la gestión fiscal del gobierno actual. A medida que se aproxima la fecha de la presentación, todos los ojos estarán puestos en el CFA y en su evaluación de la situación fiscal, especialmente con respecto a la deuda pública y las acusaciones de errores previos.







